| voyeur gratis |
|
Enfrente de mí estaba Isabel. No hizo comentario alguno sobre mi desnudez, tan sólo me dedicó una sonrisa que me pareció de aprobación. Ella ya se había quitado la camiseta y el sujetador, y me preguntó:
¿Has terminado?
Me queda afeitarme – contesté. Entonces no tenía mucha barba, pero me afeitaba cada tres o cuatro días.
Vale, pues si te parece me voy a ir duchando y si quiere te afeitas mientras me ducho.