Browser does not support frames.
Estuvimos dando un largo paseo por el parque, hacía mucho calor
y regresamos cubiertos de sudor. Sabía que mi oportunidad estaba cerca,
tendríamos que darnos una duchita para refrescarnos.
Yo entré primero. El pensamiento de que estaba a punto de
lograr mi tesoro, ver desnuda a mi hermana, y la idea de que iba a aparecer en
unos minutos yo mismo en pelotas, con el rabo al aire enfrente de ella, hizo que
se me pusiera dura como una piedra. No quería que me viera aparecer empalmado, y
pensar en ella me excitaba con locura. Comencé a tocarme una vez más y al poco
ya esteba meneándomela frenéticamente. Me corrí y terminé mi ducha. Tras secarme
abrí la puerta saliendo completamente desnudo.