Browser does not support frames.
Aquella noche dormí fatal. No me había sentido más confuso en mi vida. Estaba a
dos pasos de una mujer que acababa de enseñarme unas fotos suyas desnuda y me
había insistido en que no tenía nada de malo que nos viéramos el uno al otro
desnudos. Verla desnuda me había excitado y había encendido en mí un deseo que
no creía que existiera en mí.